LA VERJA DESAPARECE PIEZA Y DEJA UNA FRONTERA CONVERTIDA EN ESQUELETO: NO VOY ECHAR DE MENOS NADA". EUROPA SUR.
Linenses y gibraltareños asisten a la transformación diaria de un espacio que deja atrás 44 años de historia
El paso fronterizo se reconfigura entre trabajos nocturnos y cambios constantes en los accesos
Las fotografías del desmantelamiento de la Verja de Gibraltar
Si hace más de una semana que no atraviesa la Verja, ande con ojo porque se puede llevar una sorpresa. De este espacio que durante 44 años ha servido de paso entre La Línea y Gibraltar para millones de personas ya sólo queda el esqueleto. Y tras él se dibuja un nuevo escenario, una frontera sin frontera que empieza a no parecerse en nada a la que se abrió aquel 15 de diciembre de 1982 después de 13 años cerrada.
Este fin de semana han caído los techos de las marquesinas bajo las que se situaban las autoridades españolas para controlar el paso. Los módulos policiales también están siendo retirados. Hay un cambio a cada rato. Porque estamos ante una carrera contrarreloj para llegar a tiempo al comienzo de la aplicación provisional del Tratado el 15 de julio. Y la realizan un ejército de operarios de Tragsa, a través de Apimet Construcciones Autoportantes. La empresa linense Desguaces El Malagueño (que participó en la apertura hace 44 años y guarda como testigo de aquello el cerrojo original) se encarga de retirar la chatarra. El caso es que se desmantelan las estructuras cada noche, cuando el calor no aprieta y el paso de vehículos y peatones se relaja. Cuando linenses, gibraltareños y turistas llegan a este caos organizado tras la salida del sol, siempre hay a la espera una sorpresa.
"No voy a echar de menos nada. Esa frontera la tenían que haber quitado hace ya treinta años. Es un atraso, estoy muy contento de que la quiten", reflexiona Francisco, un español que vive en Gibraltar desde hace años pero que mantiene su trabajo en Algeciras. Un trabajador transfronterizo, pero a la inversa de lo que es habitual. "Gibraltar empezó antes y yo veía que España no le metía mano. Me temía que no iban a hace nada, pero al final sí han empezado desinstalar todo", relata.
Los trabajos comenzaron en el lado gibraltareño el 12 de junio. En la parte española, el día 16. Sin embargo, ahora parece más avanzado este último que aquel. Entre los trabajos que ya se están ejecutando para adaptar el paso fronterizo al nuevo escenario tras el acuerdo figura la modificación de algunas curvas pronunciadas situadas entre Gibraltar y La Línea. Según explicó el ministro principal gibraltareño, Fabian Picardo, estos cambios buscan evitar posibles retenciones cuando desaparezcan los actuales controles fronterizos y garantizar una circulación más fluida tanto para vehículos como para peatones.
La actividad provoca cambios temporales en los accesos durante estos días, pero en general los que los sufren los dan por buenos por aquello del "bien mayor". Los peatones han tenido que utilizar una ruta alternativa a través de la salida de vehículos hacia España entre las 21:00 y las 7:00 durante el fin de semana en ambas direcciones.
Mientras tanto, los vehículos acceden y salen del Peñón por el acceso comercial de camiones de Eastgate. Además, la entrada a Gibraltar quedó reducida a un único carril durante el día debido a los andamios instalados para retirar la marquesina existente, una circunstancia que generó algunos retrasos en horas de mayor afluencia. Estos trabajos, confirman las autoridades gibraltareñas, concluirán durante la noche de este domingo. Ambos carriles volverán a estar operativos para la mañana del lunes. Tanto Gibraltar como España han acordado adoptar estas medidas para minimizar las colas.
En paralelo, el Consejo Europeo está cerca de adoptar formalmente el tratado, un paso clave necesario para su firma y la aplicación provisional del acuerdo. Aunque los representantes permanentes de los Estados miembros ya dieron su visto bueno al texto en abril, la adopción final está pendiente de la revisión jurídico-lingüística en las 24 lenguas oficiales de la Unión Europea, un proceso que, según fuentes comunitarias, está prácticamente concluido. El calendario previsto fecha este paso el 29 de junio o el 1 de julio. A continuación, la adopción formal por parte del Consejo se produciría el 30 de junio o el 2 de julio, mediante procedimiento escrito. Tras esto podría firmarse en torno al 13 de julio. La rúbrica correspondería previsiblemente a altos representantes del Reino Unido y la UE, en un acto que también contará con la participación de España y Gibraltar.
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